Jóvenes, musulmanes, españoles y ante todo ciudadanos. Ese es el perfil de los chicos y chicas que forman parte de la Asociación de Jóvenes Musulmanes de España. Un organismo que ofrece un espacio a los jóvenes para expresarse y socializarse. Todo ello en un ambiente sano y alejado de actividades nocivas como las drogas y los discursos del odio. Aquí prima el respeto, la conciencia y la integración.

Probablemente se trata de la única asociación juvenil islámica a nivel nacional, de ahí que sus principios y valores universales adquieran aun más valor. Aunque hay uno que sobresale por encima de todos: “Hacemos mucho hincapié en el concepto de la ciudadanía”, afirma Hisham Muhammad, secretario general de la Asociación de Jóvenes Musulmanes.

Asociación Jóvenes Musulmanes de España

Y es que la asociación nació no solo para dar un espacio a los jóvenes musulmanes para expresar y descargar su energía. Lo hizo también para articular un discurso moderado para ellos, chicos y chicas que no son inmigrantes, ni tampoco la mal llamada segunda generación. Son españoles con sus derechos y obligaciones. De ahí surge la importancia de concienciar a la juventud acerca de su labor. “Son ciudadanos musulmanes españoles que queremos que sean conscientes de su rol en esta sociedad y ver que pueden aportar en ella“, añade Hisham.

Jóvenes, musulmanes, españoles y ciudadanos

La asociación nació hace una década a instancias de un grupo de jóvenes encabezados por el actual presidente Mohamed Said Alilech. Tiene su sede en la Mezquita Al Sunna de Fuenlabrada. No obstante las actividades comenzaron hace siete años con encuentros entre chicos y chicas, así como charlas en la Comunidad de Madrid y otras partes de España, colaborando con otras asociaciones islámicas. No tienen financiación. Todo procede de cuotas de socios, patrocinadores y donativos de los miembros. Todos son voluntarios (abajo)

Voluntarios de la Asociación Jóvenes Musulmanes de España

Casi la mayor parte de las actividades son mixtas. Aquí los chicos y chicas se agrupan por edades, no por sexos, que oscilan entre los 7 y los 35 años. Chicos y chicas con las misas preocupaciones que un joven cualquiera, que un no musulmán. Solo les diferencian el credo y la forma de expresarse. “No hacemos botellones”, se ríe. El deporte y el ocio al aire libre son las principales actividades de la asociación, que desde hace seis años promueve un campamento juvenil al que asisten hasta 150 jóvenes.

Se celebra durante cuatro días en la Sierra de Madrid coincidiendo con la Semana Santa. Es la única de las actividades que los jóvenes musulmanes tienen que pagar, el resto son gratis. Pero nada es para ellos. Con ese dinero se pagan los gastos y el resto se destina a causas solidarias. “Queremos que se diviertan y se preocupen por la sociedad que les rodea. No venimos a sermonear a los niños“, dice Hisham. Pese a su evidente carácter islámico, aquí los discursos no son religiosos sino de temas sociales como voluntariados, ciudadanía y refugiados.

Campamento de la Asociación Jóvenes Musulmanes de España

Tampoco ser musulmán es un requisito para participar. Y aunque son mayoría, es un lugar abierto a todos, no hay discriminación sino integración. De hecho, así lo destacan en las charlas que ofrecen contra el extremismo y el radicalismo.  Tanto es así, que reivindican que se apoye este tipo de discurso opuesto a la narrativa radical. Lo hacen porque son conscientes de los riesgos a los que están expuestos los jóvenes.

Los jóvenes musulmanes se reúnen en un campamento anual

“Necesitamos a jóvenes bien formados para rebatir este tipo de tonterías que promueven los radicales y fanáticos”, señala Hisham. No es un fenómeno extenso pero hay que combatir el odio con la pedagogía. “No podemos bajar la guardia”, añade. Y pone un ejemplo.

Campamento de la Asociación Jóvenes Musulmanes de España

Cuenta que existen casos de jóvenes que no sienten identidad alguna. No se ven españoles ni extranjeros. No se ven incluidos en ninguna comunidad y eso es peligroso. De ahí que la asociación apunte a una vía bidireccional. “Es importante que sepan que su identidad como musulmán y como ciudadano español es compatible”, destaca.

No obstante, le preocupa la narrativa de algunos medios de comunicación, que ven a los jóvenes musulmanes como amenazas. Lo tacha de populismo. “Hay que poner freno a eso”, asegura. El musulmán no puede enfrentarse solo a la islamofobia, es un problema de todos.

Campamento de la Asociación Jóvenes Musulmanes de España

Este artículo tiene 1 comentario

  1. Manuel Porra Responder

    Me gusta esta página.
    Estoy realizando una tesis doctoral en diálogo interreligioso cristianismo-islam y quisiera ponerme en contacto con vosotros.
    Muchas gracias.
    Mi email es: aderfos@orangemail.es
    Saludos cordiales
    Manuel Porra

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