Cuando el alcázar de Madrid se incendió en la Nochebuena de 1734 no sólo desapareció una de las sedes de la corte española (abajo), sino también la que un día fue la primera construcción de la ciudad: la primitiva fortaleza musulmana construida por el emir Mohamed I entre los años 850 y 886.

De naturaleza estrictamente militar, el alcázar (al-qcar, en árabe) fue el primer edificio de Mayrit creado con un triple objetivo: defender la Marca Media de Al Andalus y Toledo, preparar las razzias militares y vigilar a los muladíes de Toledo ante cualquier posible rebelión contra el poder central de Córdoba.

El alcázar de Madrid previo al incendio

El alcázar árabe fue muy modificado por los monarcas cristianos

Para su ubicación, los musulmanes eligieron el solar que hoy ocupa el Palacio Real por su alto valor estratégico: Un promontorio elevado, fácil de defender por la escarpada orografía del terreno, perfecto para avistar los ataques de la cristiandad y rodeado de agua, lo que era importante no solo ante incursiones cristianas sino para proveer de agua a los soldados.

De hecho, la necesidades de los propios guerreros hizo que entorno al castillo fuera apareciendo una medina cuyos habitantes se ocuparan de abastecer a la población militar, protegidos por la muralla que arrancaba del alcázar, el cual permaneció al margen de la muralla ya que estaba suficientemente protegido por el terreno y la robustez de su estructura, inalterada durante más de 200 años hasta la conquista cristiana en 1085.

Mapa con las tres puertas de la muralla árabe de Madrid y el antiguo alcázar

No obstante, hay dudas sobre la funcionalidad de la fortaleza acerca de si se trató de un hisn -un castillo que defendía un determinado territorio y vías de comunicación- o un ribat -un edificio fortificado situado en líneas fronterizas y habitado por religiosos guerreros. Lo que si está claro es que el Almanzor eligió esta fortaleza como punto de origen de uno de sus razzias hacia el norte.

Su aspecto original sigue siendo una incógnita puesto que el primer documento gráfico en el que aparece la fortaleza data de 1534, un dibujo de J.Cornelius Vermeyen titulado “Le chateau de Madrid”, si bien el alcázar había sido ya muy modificado por los monarcas cristianos que lo convirtieon en la residencia de la corte. Pese a todo, se observan las torres rectangulares clásicas de la arquitectura militar andalusí por lo que es muy probable que este fuera el aspecto del castillo árabe, cuyo interior acogía la residencia del cadí, el gobernante designado por Córdoba.

Dibujo del Madrid medieval con el alcázar y las murallas árabes dentro de la serie dibujos, grabados y planos del Madrid árabe

Los cronistas árabes hablaron del alcázar de Madrid

Ahora bien, puestos a imaginar es bastante posible que el alcázar (abajo, dibujo de 1562 de Wyngaerde) siguiera el mismo patrón que el resto de fortalezas andalusíes, es decir, una gran estructura cuadrangular, con un patio alrededor del cual se organizaban las dependencia del edificio, que debió de acoger un pequeño oratorio ya que la mezquita aljama fue edificada años más tarde.

¿Y cómo sabemos de su existencia? Por los cronistas árabes de la época como al-Razi que escribió en el siglo X: “En sus territorios (se refiere a Guadalajara]) hay muchos castillos y ciudades, como el castillo de Madrid…”.

Dibujo del alcázar de Madrid por Wyngaerde en 1562

Eso sí, debió de ser una fortaleza de gran calado como así lo atestiguó al-Himyarí  que afirmó que “el castillo de Madrid es una de las mejores obras defensivas que existen… , pues resistió no sólo los ataques cristianos sino también la ofensiva de lo almorávides en 1109, que intentaron reconquistar Madrid a la muerte de Alfonso VI. La población cristiana se refugió en el alcázar donde permaneció hasta que la peste hizo retroceder a las huestes musulmanas.

Desde entonces, no se volvió a ver a ningún musulmán merodear por el antiguo alcázar. Al menos ninguno vivo, porque una leyenda cuenta que durante el incendio de 1734 se escucharon voces de lamento y satisfacción con acento musulmán. Procedían de fantasmas, los mismos que supuestamente acosaron y aterrorizaron a los obreros que construyeron el nuevo Palacio Real. Los árabes nunca se fueron de su hogar…

El Palacio Real de Madrid ocupa el sitio del antiguo alcázar árabe

Plaza de Oriente

Barrio de Palacio (Distrito Centro)

Metro: Ópera

Bus: 25, 39 y 500

Este artículo tiene 1 comentario

  1. Pingback: sehablaespanolenmadrid.com Los orígenes musulmanes de Madrid - sehablaespanolenmadrid.com

Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *