Las mezquitas medievales de Madrid

Cinco veces al día, el almuedáno subía la escalera del minarete de la mezquita aljama de Madrid para hacer el adhan. De esta forma llamaba a la oración a los cientos de musulmanes que vivían en aquella ciudad de frontera, Mayrit. Una madina de la que no se conocen más mezquitas medievales, más allá del pequeño oratorio que tuvieron los musulmanes en la Morería, cuando fueron confinados allí tras la conquista cristiana.

La presencia de una mezquita aljama -mezquita mayor- sugiere la existencia de otras mezquitas en la ciudad. Y el hecho de existir tres arrabales extramuros de la almudayna -el recinto fortificado- refuerza más esta hipótesis. Sin olvidar que en España existe una tradición histórica de querer ver mezquitas allí donde luego se levantaron iglesias. Una asociación que cobró fuerza en el siglo XIX impulsada por el nacionalismo español.

Las antiguas parroquias de San Nicolás, San Pedro el Viejo, San Andrés, San Salvador y San Miguel de la Sagra -estas dos últimas desaparecidas- han sido históricamente las iglesias sospechosas de haber sido mezquitas medievales. Pero huérfanos de vestigios arqueológicos que despejen los interrogantes en torno a esta cuestión, lo cierto es que las fuentes documentales solo remiten a la existencia de dos mezquitas medievales en Madrid.


Santa María de la Almudena veinte años antes de su demolición desde la fachada noroeste, posible localización de la entrada de la mezquita aljama y el alminar
Litografía de Carlos Mújica y Pérez (1844)
Museo Nacional del Romanticismo

Se tratan de la mezquita aljama (del árabe al-yami, «que reúne») del Madrid andalusí, transformada por los cristianos en la Iglesia de Santa María de la Almudena. Y del pequeño almagil (del árabe al-masŷid, que significa «la mezquita») que edificó la comunidad mudéjar en el barrio de La Morería,una vez que el rey Alfonso VI conquistó la villa en 1085.

La mezquita aljama de Mayrit

Y al pie del monte está Madrid, ciudad pequeña y fortaleza bien defendida y próspera que en tiempo del Islam tenía una mezquita aljama donde regularmente se pronunciaba el sermón (Al Idrisi, siglo XII)

Es Madrid una ciudad pequeña y una fortaleza potente. Tuvo en tiempos del islam una mezquita aljama donde regularmente se pronunciaba el sermón. Está cerca de Toledo (Al Himyari, siglo XIV)

La mezquita andalusí se situaba en la manzana que ocupan los números 88 de la calle Mayor, 19-21 de Bailén y 1-3 de la pequeña calle de la Almudena, que conserva restos del ábside de la iglesia de La Almudena. Más allá de las menciones en estos textos, no consta ninguna imagen ni descripción de la misma y las excavaciones no arrojan luz sobre cual era su estructura. Pero su emplazamiento, su condición de aljama, la planta y la orientación de la antigua parroquia sugieren un hipotético retrato para la mezquita mayor.

Fachada principal de Santa María de la Almudena, que estaba orientada hacia La Meca
(Foto, J. Laurent 1869)


Se levantaba intramuros junto al arco de la Mezquita, una de las tres puertas de la madina. Se facilitaba así el acceso a los musulmanes que vivían extramuros y en los territorios colindantes a Madrid, que solían tener mezquitas rurales para cumplir con las necesidades religiosas de sus pequeñas comunidades.

Estos venían a escuchar la jutba (el sermón ) que rigurosamente cada viernes pronunciaba el jatib en presencia del cadí (juez) y del amil (gobernador). Esta oración y los cargos que asistirían reforzaría la visión de Madrid como cabeza administrativa de un determinado territorio.


Imagen de la iglesia de Santa María de la Almudena en el Plano de Texeira (1656) orientada hacia el sureste
(Foto, Rafael Martínez)

Precisamente, la fachada principal de la antigua iglesia estaba orientada a La Meca y tendría su característico mihrab, donde luego se abrió la entrada principal del templo cristiano, que contaba con cinco naves perpendiculares a la alquibla. En la entrada estaría un pequeño patio y el alminar, que bien podría coincidir con la torre de la iglesia, emplazada en el extremo noroeste, una ubicación perfectamente factible para una mezquita.

Además, la advocación de la iglesia a Santa María afianza más aun la presencia de la aljama. En sus conquistas, los cristianos acostumbraban a consagrar sus parroquias principales bajo la titulación de Santa María como signo de protección cuando antes había sido mezquita. Tal es el caso de Madrid.



Hipótesis de la mezquita mayor sobre la planta real de la desaparecida iglesia de Santa María de la Almudena que la sustituyó
(Gráfico y foto, Daniel Gil Benumeya)

Otra pista viene del hecho de purificar los templos, aunque esta palabra tenía dos significados, uno de destruir y otro de transformar. El profesor Jose Manuel Castellanos recoge una cita de Jerónimo de la Quintana que menciona que una de las primeras acciones de Alfonso VI «fue hazer que los Prelados que le acompañauan purificassen esta iglesia de Santa María».

El problema es que la iglesia fue demolida en 1869 para facilitar el nuevo entramado de la calle Mayor y Bailén. Y con su desaparición se esfumaron todas las respuestas a los interrogantes que suscita la aljama. Como es el caso de teorías e hipótesis de escaso rigor histórico sobre un primitivo templo romano o visigodo, que solo se concibe en el imaginario de los cronistas de los Austrias, propagandistas de un pasado mitológico y fabulador de Madrid.

Maqueta de la iglesia de Santa María de la Almudena delante de los restos del templo que se conservan en la calle mayor acristalados
(Foto, Rafael Martínez)

Un ejemplo es la de Juan de Vera Tassis y Villarroel. Suya es la leyenda que sitúa a la iglesia de la Almudena sobre un templo romano dedicado a Júpiter o Serapis. Y que luego tuvo el privilegio siglos después de ser el primer templo mariano donde se predicó el Evangelio en la Península. La mezquita, para este tipo de personajes, fue una anécdota histórica.

Históricamente, en el solar de la iglesia solo se halló en 1618 una lápida de piedra sobre un sarcófago de madera con una inscripción de un tal «Dominicvs Bokatvs», muerto entre el 697 y 735, según distintas versiones. Suficiente para algunos cronistas para justificar una basílica visigoda, sin más prueba que añadir.

El almagil, mezquita de La Morería

Tras la conquista en 1085, la comunidad musulmana fue confinada en La Morería Vieja, actual barrio de la Latina. Con la aljama «purificada» y transformada en iglesia, surgió la necesidad de edificar una nueva mezquita para los mudéjares (del árabe mudaʒʒan, «domesticado» o «el que se queda») que eligieron quedarse a vivir bajo Gobierno cristiano.

Erróneamente la historiografía ha considerado que las dos iglesias del barrio, San Andrés y San Pedro el Viejo, fueron construidas sobre mezquitas medievales. De hecho, existe una placa en la segunda parroquia que así lo atestigua, pese a no existir evidencia alguna que lo acredite, algo muy común cuando se trata de desvirtuar la historia islámica de la villa.


La Moreria en el Plano de Texeira (1659). Por las descripciones de las fuentes y la orientación sureste, parece probable que ese edificio fuera el almagil del barrio mudejar
(Foto, Rafael Martínez)

Sabemos de su existencia y ubicación por las fuentes escritas. Especialmente tras el apartamiento (apartheid) de las comunidades judía y musulmana acordado en las Cortes de Toledo de 1480 y ejecutado en Madrid en julio de 1481, a petición del pesquisidor real Juan Ramírez de Guzmán.

sañalaron por sitios donde fuesen apartados los moros e judíos que agora biuen e moran, e biuieren e moraren en esta dicha Villa: para los judíos el sitio donde tienen la xinoga, e para los moros donde tienen su almagil… (Libros de Acuerdo del Concejo)

El arabista Daniel Gil Benumeya, coordinador del Centro de Estudios del Madrid Islámico, concluye que estaba en el entorno de Las Vistillas tras analizar un documento que menciona que en 1561 un escribano del Concejo adquirió «un sitio e solar con toda la piedra, madera a pertrechos, que es donde era antiguamente almagil de los moros y al presente está caído, el cual sitio es en los alto del Pozacho en la perrocha de Sant Andrés».

Esta cita da a entender que desapareció a mitad del XVI, pues no tenía sentido tener una mezquita dado que los musulmanes se habían convertido al cristianismo. Con ella se fue la última de las mezquitas medievales de Madrid, que no vería una nueva mezquita hasta el siglo XX.

Emplazamiento más que probable de la mezquita de la Morería junto a las Vistillas
(Foto, Rafael Martínez)

Debió ser una mezquita más modesta que la aljama y sin alminar . Se utilizaba para el salat (las cinco oraciones diarias) y para pronunciar la jutba. Lo que no es probable, cita Gil Benumeya, es que se hiciera el adhan (llamada a la oración) prohibido por el papa Clemente V en el siglo XIV.

¿Más mezquitas medievales?

Dada la importancia de la población, parece probable que en el Madrid andalusí (siglos IX al XI) existieran más mezquitas medievales que atendieran las necesidades de los arrabales. Pero hasta la fecha no hay pruebas ni documentales ni arqueológicas que saquen a la luz esas otras supuestas mezquitas medievales, de las que tanto se ha especulado. Además, el vacío de fuentes históricas en el siglo XII impide saber con certeza el origen de algunos de los 10 templos cristianos del Fuero de 1202.

Tomando como ejemplo Santa María de la Almudena, se ha querido ver en otras cinco iglesias del Fuero su antecedente como mezquitas. medievales. Su situación coincide con los arrabales de musulmanes que se encontraron los cristianos.

Esta placa de San Pedro el Viejo señala que ocupó el lugar de la antigua mezquita de la morería. Hoy se sabe que no fue así, dado que el almagil del barrio musulmán estaba en la zona de las Vistillas. Pero la placa sigue ahí, invariable.
(Foto, Rafael Martínez)

San Pedro y San Andrés están en el que fue arrabal sur, de Las Vistillas a la Plaza de la Cebada. Se las relaciona con posibles mezquitas solo por su ubicación, en la Morería Vieja, pero es algo ya más que descartado, una vez que el almagil de este barrio se ha localizado en otro lugar.

Los otros dos arrabales se situaban al este de la puerta de la Almudena, en la Axerquía (del árabe al-sharqiyya, «zona oriental»). Aquí estaba San Salvador, derribada en 1842. Se la incluye en la lista de posibles porque, tras Santa María, era la advocación típica de una iglesia que antes había sido mezquita (Toledo y Zaragoza). Caso distinto es San Nicolás, que hoy es el templo más antiguo de la villa. La sospecha se dirige hacia su torre de marcada decoración islámica.

La torre de San Nicolás en 1927, revocada y sin el ladrillo visto, estaba parcialmente tapada por construcciones de la iglesia del siglo XIX.
(Foto, Miguel Cortés 1927)

«Un monumento árabe en Madrid». Así lo calificó en 1927 el historiador Elias Tormo cuando visitó el interior de la torre, de la que pidió quitar el revoco exterior. Estaba convencido de que era un alminar construido antes de 1085 en esta zona, que fue un arrabal islámico y en el que se han hallado abundantes restos arqueológicos, en la Plaza de Ramales.

Al examinar el enlace del cuerpo primitivo con el de las campanas, vio que éste era completamente postizo y que debajo aparecía el pretil y rellano general de las torres de mezquita, o sea la azotea donde el muecín o almuédano anunciaba la oración a los musulmanes, en cuenta que entre ellos no se usaban las campanas (La Esfera, 1927)

Vista completa de la torre de San Nicolás desde el patio interior. Es el único lugar donde se ven sus tres galerías ciegas de arcos -herradura, polilobulado y trilobulado-
(Foto, Rafael Martínez)

Pero otros historiadores, con Manuel Gómez Moreno al frente, lo niegan. Se basan en la fábrica, que califican de mudéjar -en línea con los campanarios construidos en este estilo en el siglo XII -, y en la orientación del templo, que no apunta a La Meca, como si sucedía con La Almudena. La torre, monumento nacional , solo se puede contemplar entera desde un patio interior, junto a una puerta con un cartel que reza «posible minarete».

Y la otra gran candidata, aunque con una teoría igualmente especulativa, es San Miguel de la Sagra, derribada en 1549. La razón es su cercanía al alcázar. Si se asume la realidad de un primer palacio musulmán (al-qasr), es viable la existencia de una mezquita palaciega que diera servicio a este lugar, junto a la puerta de la Sagra. Pero nada es concluyente. Se busca mezquita.


La iglesia de San Miguel de la Sagra aparece entre las dos torres del alcázar cristiano.
Le Chateau de Madrid, dibujo de Jan Cornelisz Vermeyen (1534)
Metropolitan Museum, New York

Bibliografía

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